La oración del Padre nuestro es un modelo nuevo, que nos dejó nuestro Señor Jesucristo para poder hablar con Dios...
De ahora en adelante se dirigirán todas nuestras oraciones mencionando primeramente al Padre.
En el Antiguo Testamento no existen oraciones con esta familiaridad como lo que ahora Jesucristo está enseñando a orar a petición de sus discípulos.
Vosotros, pues, oraréis así:
Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre.
Venga tu reino.
Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra.
El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy.
Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores.
Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal; porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos. Amén.

No hay comentarios:
Publicar un comentario